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 CATACAOS: CUNA DE ARTESANOS

Catacaos es también conocido por sus comidas y picanterías (restaurantes locales), que son puntos obligados de los lugareños y de todo buen visitante de estas hermosas y soleadas tierras.

Entre sus platos más reconocidos destacan el cebiche, pescado crudo cocido con limón agrio, cebolla, sal y ají picante, y que puede ser de mero, cabrilla o cachema, acompañado por una buena 'trama' (camote, yuca o zarandaja).

La 'malarrabia' (plato preparado con plátano sancochado y cocinado en agua, acompañado de quesos y aceitunas).

El 'seco de chabelo', que es plátano verde frito y molido con carne seca y aderezo (Ají panca, cebolla, tomate, sal).

La 'sopa de novios', plato tradicional que se sirve en cada boda o fiesta importante del pueblo: hecho a base de pan remojado, fideos (los cuales se ponen a cocinar y se les agregan pasas secas). Se sirve con arroz blanco y estofado de carne, y se decora con un refrito, aceituna y huevo duro.

Y por supuesto la famosa 'chicha de jora', bebida fermentada de un tipo de maíz especial (Amarillo duro), que se hace germinar, luego se seca y se muele.

Se prepara según técnicas muy antiguas: Se hierve el maíz en ollas de arcilla, la solución obtenida se vierte en "tinajas" y en "peroles" luego se "mastica".

A este proceso se le denomina "enfriar", a continuación se deja fermentar hasta lograr el punto acido, separando el liquido clarificado en "clarito" y "Jora", los cuales son sometidos a una segunda cocción en ollas de arcilla.

A continuación viene el "cernido" que es la separación de los sólidos del maíz, luego es envasada en vasijas de barro cocido, para su fermentación en las cálidas arenas de Catacaos. El proceso de fabricación dura aproximadamente 96 horas. Para su venta se expende en " Jarras de barro" y en 'potos' o 'cojuditos'.

Las picanterías estilan poner una bandera blanca en la puerta.

Artesanía
La artesanía de este pueblo es maravillosa, reconocida nacional e internacionalmente, a tal grado que el Estado le ha concedido el título de Capital Artesanal con la ley 25132 en 1989.

Sus artesanos cuentan con una habilidad sorprendente para confeccionar joyas de oro y plata en filigrana (hilos muy finos), quienes artísticamente adornan collares y sortijas, y confeccionan todo tipo de objeto que sea solicitado.

Destacan también sus tejidos de paja toquilla, famosa por su calidad, finura y delicadeza; por su artesanía en madera dura (hualtaco), que asombra por su belleza, perfección y diseño.



Todo este talento local es expuesto en la calle Comercio, histórica y bella arteria principal, cuya antigüedad de dos siglos ha recibido a miles de mercaderes que han comerciado sus productos. En este lugar encontramos maravillas de oro y plata, así como también de paja, madera, cuero y barro cocido, obras de artesanos innatos cuya habilidad es codiciada por cientos de turistas nacionales y extranjeros que llegan a estas soleadas tierras.

Pero su arte no solo se queda en el pueblo; cinco minutos antes de llegar a Catacaos se ubica el caserío de Simbilá, tierra de alfareros famosos por sus cántaros, ollas y jarras, los que asombran a estudiosos y curiosos al comprobar la manera en que el artesano, usando como herramientas de trabajo dos paletas, una vasija para el agua, una piedra de río, un lienzo y una selladora, sentados o arrodillados en el piso fabrican manualmente un sinnúmero de artículos de variada estética.

Arqueología
El departamento de Piura cuenta con restos arqueológicos como la fortaleza y santuario de Narihualá, que se ubica a 3 kilómetros de Catacaos, en un lugar denominado Cerro de Narihualá. Las construcciones están formadas por plataformas de adobe y argamasa de barro organizadas en cuatro sectores.

El área en total tiene 6 hectáreas y ahí en la actualidad se realizan trabajos de restauración. Este lugar es considerado como la capital de la cultura Tallán.



Arte sacro
Es interesante visitar la iglesia de San Juan Bautista, construida sobre terrenos donde existía la cabaña Tacllán para realizar los consejos de Curacas y Capullanas, siendo este templo el tercero; el primero fue construido en 1547 y fue destruido por el terremoto de 1912. Se inicia su reconstrucción en 1915, y es destruida nuevamente en 1983 por las lluvias del fenómeno El Niño. La construcción del tercero se inicia en 1995, la que es calificada como una réplica de la Capilla Sixtina, por la belleza y similitud de su decoración, realizada por artesanos locales.

En Catacaos destaca la celebración de la Semana Santa, que llama la atención por la singularidad de su manifestación religiosa, hoy considerada como una fecha importante dentro del calendario turístico nacional.

Se inicia con el Domingo de Ramos, en donde se escenifica el pasaje bíblico en el que ingresa al pueblo una persona en un burrito blanco, conocido en la zona como La burrita de Ramos, y de lunes a miércoles se realizan procesiones de las imágenes de Jesús y sus santos.

El Jueves y Viernes santo se guarda absoluto respeto y solo se comen los siete potajes brindados en el pueblo a todo visitante propio y extraño. Finalmente el Sábado y Domingo Santo se celebran misas y se llevan a cabo grandes celebraciones y fiestas.



Todos los años este pueblo recibe, en Semana Santa gran cantidad de visitantes nacionales e internacionales, desarrollándose las procesiones con gran respeto y sentimiento, paseando las imágenes religiosas en grandes andas por las calles, precedidas por bandas de músicos y acompañadas de las autoridades locales más importantes.

La infraestructura hotelera en Catacaos es muy pequeña pero agradable, lo que no es impedimento para visitarlo, ya que a solo 15 minutos se encuentra la ciudad de Piura.
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